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HISTORIA

Para llegar a mi pintura, hago primero un poco de historia, un día, mirando unas fotos del barrio de Lugano, las que habían sido de mi padre. Eran fotos de principios del siglo XX, aparecía la primera estación de tren, la Iglesia, el Puente la Noria, el Cruce de las calles Somellera y Murguiondo, la Antigua Farmacia, la Sociedad de Fomento “El Progreso”, las calles de tierra, Café “el bodegón…”
Estas imágenes trasmitían la idea de la nueva población, los inmigrantes españoles, italianos que recién se establecían allí y querían el progreso del lugar.
Buscando más información, fui a la Sociedad de fomento donde encontré un material publicado de la revista Nueva Lugano llamada “Historiando a Lugano en su 70° aniversario” (1978); que me hizo conocer mejor “Mi Lugar”.
Había hecho mis estudios secundarios en la escuela de Bellas Artes “Lola Mora” de Lugano y allí comencé mis primeras armas con el dibujo y la pintura.
Hace tres años, en 1998 busqué apoyo en Oscar Caputto y lo encontré, que es un pintor autodidacta y con el puse manos a la obra. Volví a mis viejos bastidores, los cubrí con blanco y busqué empezar una nueva historia con Caputto y las fotos de mi barrio.
También tuve la oportunidad de regalarme una máquina para sacar fotos, que me brindara la satisfacción de encontrar nuevas imágenes, ya no solo de mi antiguo lugar, sino de todo nuestro Buenos Aires. Así fue como empecé a tomar fotos de edificios históricos, el Congreso, El Casco Histórico y otros tantos lugares a los que los llevé a mi propio estilo.
Cuando pinto me aíslo del mundo, en un lugar dentro de mi casa que yo mismo preparé para comenzar el camino que me introduce a encontrarme con mis cuadros, poniendo música de fondo instrumental para el corazón y me enfrasco en la tarea.
Represento la imagen, empezando con líneas onduladas, diagonales, elaboro los colores que mezclo en la paleta en la búsqueda de la expresividad de la línea y del color, a veces uso la línea negra para los contornos, en el cual hago destacar las formas en el campo visual. No trabajo con luces y sombras ni tampoco con sombras proyectadas, no incluyo figuras humanas pero estoy incorporando árboles, transportes, como tranvías, carretas y automóviles antiguos.
Mi sensación es introducirme en un mundo de sueños donde mi sangre ya no es roja sino una mezcla indescriptible de colores.
Yo quiero que a través de mi obra y mis colores, aquellos que la miren sientan una sensación de alegría y felicidad.